Razones por las que no obtener acceso root en un dispositivo Android

El año pasado, siendo más precisos, hace como mucho un mes, leí un artículo en el que hablaban de las razones por las que obtener acceso root en un dispositivo Android. En este artículo no vengo a desmentir dichas razones pero si a dar unas que pueden motivar a todo lo contrario.
No voy a mentir, he “rooteado” casi todos los dispositivos que han caído en mis manos, pero esta práctica la he visto innecesaria con el paso del tiempo y he de decir que actualmente no hay muchas razones por las que dar root a un dispositivo.

Obtener el acceso root en un dispositivo nos permite dotarlo de funciones de las que carece.

Estas son algunas de las razones para no hacer root en un dispositivo:

Pérdida de Garantía.

Por desgracia son pocas las empresas que permiten el acceso root en sus dispositivos; es cierto que algunas proveen de versiones para desarrolladores, como por ejemplo el Moto X (2013) “Developer Edition”, pero la gran mayoría no ven con muy buenos ojos dichos actos.

Solo al alcance de unos pocos.

Para poder hacer un root fiable en un dispositivo hay que dar muchos pasos y la gran mayoría de las veces estos no son de fácil comprensión aún siguiendo una guía.

Fiabilidad del proceso.

Antes he comentado que no es sencillo realizar un root fiable pero por Internet hay muchas herramientas que nos permiten hacer root con una app y pocas pulsaciones. Es verdad que esos procedimientos son muy sencillos y conseguimos lo que buscamos pero esas aplicaciones pueden estar haciendo cosas que no queremos, véase el caso de Kingroot y su base de datos de códigos IMEI.

Hacer peligrar la seguridad del dispositivo.

El término root proviene del sistema operativo base de Android, Linux. En este, un usuario root sería el administrador del sistema, es decir, el que tiene acceso a toda la información de nuestro dispositivo y puede realizar cambios sin ningún tipo de bloqueo, imaginemos aplicaciones desconocidas con dicho permiso y más si usamos aplicaciones financieras, de compras o correos profesionales, mucha información a su alcance.

Software incompatible.

No son muchas las aplicaciones a las que les ocurre esto pero algunas muestran un mensaje indicando que el dispositivo es inseguro o directamente pueden no funcionar.

Olvidarse de las actualizaciones OTA del fabricante.

Cómo he recalcado antes, las empresas de dispositivos están  muy en contra de dichos procesos así que si llegan a sacar una nueva actualización del sistema operativo tendrás que restaurar el dispositivo para poder instalarla.

Android cada vez tiene más funcionalidades root.

En cada nueva actualización Android va añadiendo nuevas funcionalidades, muchas de las cuales sólo se podían conseguir con acceso root. Por ejemplo, antes los usuarios hacían root en su dispositivo para poder grabar la pantalla. Ahora, desde Android KitKat ya tenemos dicha posibilidad sin root instalando Ia aplicación adecuada.

Ya, pero quiero librarme de la ROM de la operadora.

No desesperes, cada vez más empresas permiten bajar una rom no modificada para que Ia puedas instalar en tu dispositivo.

Antes de terminar quiero avisar que con estos párrafos no quiero desprestigiar el gran ritual del root ni a sus adeptos, como he dicho al inicio yo también soy uno de ellos, lo he realizado en algun dispositivo (en casi todos), pero antes hay que saber los pros y los contras, no es una decisión que haya que tomar a la ligera aunque tu cuñado te lo haya recomendado estas Navidades.
Lo recomendable es primero informarse, saber si se va a aprovechar el root, buscar un método fiable e ir con pies de plomo, no es complicado pero hay que darlo varias vueltas antes de decidirse a hacerlo.

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